La mañana se despertaba tranquila, tras sortear una inesperada huelga de controladores que pasó desapercibida a ojos de nuestros protagonistas, allí estaban ellos, sonrientes, emocionados, encantados, animados, felices en definitiva de poder compartir esos días con dos grandes personas que habían abandonado su país movidos por la esperanza de una vida mejor y unidos por un gran amor.
El día anterior se vislumbraba en sus mentes como un sueño, un bonito sueño en la capital de la Navidad, Estrasburgo. En su mente todavía tenían el recuerdo del mercado con sus miles de adornos y dulces, sus edificios vestidos de rojo y verde, la catedral majestuosa gobernando la ciudad al amparo del río, las esculturas de hielo, las lámparas de luces, el trasiego de gente local y visitante y, por supuesto, los villancicos en la plaza.
Nunca habían sentido la Navidad de esa manera, estaban embriagados de espíritu y eso se notaba en sus caras, volvían a ser niños de 7 años mirando ilusionados hacia el nuevo día.
De camino a la ciudad de destino, miraban por la ventanilla del coche pensando en qué les depararía al llegar allí. Como se esperaba de esas fechas, el paisaje era blanco y el cielo estaba cerrado, se esperaban más nevadas según todas las previsiones, y eso hacía el día mucho más bonito si cabe, ver nevar era algo que hacía mucho que no veían. Al llegar a Heppenheim, todo estaba muy tranquilo, era una apacible mañana de domingo en la ciudad, todos sus habitantes disfrutaban del día en familia y las calles descansaban del ajetreo diario. Luces, abetos, elfos y mercados cerrados adornaban la estampa del momento.
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El pequeño Jepenjín |
El viaje continuó con multitud de paisajes, recuerdos, conversaciones, comidas, anécdotas y diversión. La última noche el cielo decidió brindarles una última nevada, nevó con ímpetu, como si se estuviera despidiendo de ellos, y disfrutaron de ella mirando al cielo, paseando y como cualquier chiquillo abriendo la boca para deleitarse con los copos, todo era mágico. Una gran despedida, triste pero bonita.
Nuestro crecido Jepenjín |
Y este año no iba a ser menos, aunque miles de kilómetros nos siguen separando, Jepenjín ha vuelto. Ya se nos ha hecho mayor, ha cambiado de ciudad, abandonado su único pelo y engordado un poco, los años pasan para todos, pero ahí está él y ha venido con el mensaje de paz y amor al mundo y para desearle felicidad infinita a la nueva reina de la casa en su primera Navidad entre nosotros.
FIN
Gracias A+R, siempre estáis ahí, Fröhliche Weihnachten!
Pues yo he decidido hacer a Snoopy luego ves mi facebook :P pero mola la historia :P un besote desmadroso
ResponderEliminarJejeje si ya había visto tu Snoopy, muy molón aunque necesitas un kilo de nieve. Claro que siempre te puedes ir por la versión mini como el nuestro. Ya nos lo enseñarás.
EliminarBesos
Ooooh que bonitooo!!! Con lo q me gusta a mi hacer muñecos de nieve,este año sin falta y aprobechando q no tengo curro el finde, como ha nevado cerca llevaremos a los peques a ver la nieve, mi hija ya la conoce,pero el enano todavia no,así q cuando lleguemos si vemos a Jepenjin le daremos recuerdos de vuestra parte ;-)
ResponderEliminarGracias Angela!!! Si lo ves mándanos una foto que nos hará mucha ilusión :)
EliminarA mi me gustaba más con pelo ;)
ResponderEliminarXD XD es que ese pelo bonito cuesta mantenerlo :P
EliminarJAjaja, que cuento más bonito y con final feliz! MI cuento es de la misma fecha, pero en otra ciudad Copenhague. A la que nunca pudimos ir, por esa huelga. Y la cantidad de horas que estuvimos en el aeropuerto sin información... Y mis primos ya habían llegado en otro vuelo. Ains, que me gusta más tu historia.
ResponderEliminarUfff es que no veas que suerte tuvimos, una hora después y no habíamos montado, ni nos enteramos. Menos mal que decidimos no coger los 300€ que nos ofrecían por cambiarnos de vuelo, lo que oyes sí, los rechazamos!! Qué pena que la tuya no acabara igual :(
EliminarBesos!
Jepenjin chico tenia tres ojos y uno se le cayó???? Fröhliche Weihnachten an euch auch!!
ResponderEliminarY en verdad es Frohe Weihnachten no?
EliminarAmbas sirven... :)
EliminarAlles klar Frikerizen!! jeje
EliminarGracias alemanes, somos mu incultos, lo que diga google translator nos vale :)
EliminarJepenjín no tenía 3 ojos, uno iba a ser la boca pero era tan pequeño que prefería no decir nada todavía ejejeje
¡Oh! Un post dedicado a nuestra historia y a la de Jepenjín... ¡Chicos! ¡Casi nos hacéis llorar! :`)
ResponderEliminarEstamos deseando poderlo repetirlo con la familia frikeriza entera. Ya sabéis que, siempre que vengáis en invierno, Jepenjín no presenta problema puesto que tiene bastante controlado el tema de la resurrección.
Nos vemos pronto y danke!
Fröhliche Weihnachten!
A+R, los alemanes frikerizos
Nos alegramos que os haya gustado, ahora cuando llega el puente siempre nos acordamos de vosotros :) Y con esa foto que nos enviasteis más aún!!!
EliminarNos vemos prontito ;)
Besos!!
¡Precioso, precioso!
ResponderEliminarSi señor, además Jepenjín tiene que enseñarle a la reina de la casa su historia, su lugar de nacimiento y el porqué de su historia y eso sí que será mágico, cuando ella sea consciente de lo especiales que son sus creadores :D
Besazo preciosos y...
¡¡¡FELIZ NAVIDAD!!!!!
Gracias Dolega!!! Estamos deseando que la reina de la casa conozca a Jepenjín, estamos seguros que se van a caer muy bien :)
EliminarFeliz Navidad!!!!!!
Se nota que lo han alimentado bien, que esta lustroso, feo, el jodio pero lustroso.
ResponderEliminarLo importante es que vuelva a casa por navidad, y ahora con mas razón para ver a su nueva amiguita.
Siempre me arrancais una sonrisa.
Besos.
Me alegro Jenni, es bonito saber que se sacan sonrisas con estas lecturas :)
EliminarJepenjín se alimenta como sus creadores, faltaría más :P
Besos!
Qué bonito, me ha encantado. Feliz Navidad
ResponderEliminarGracias Olga!!! Feliz Navidad!
EliminarBonita historia chicos, da pena no estar con los amigos en estas fechas... Menos mal que cuando son de los buenos no nos olvidan.
ResponderEliminarUn beso,
MLu
Pues sí MLu, la verdad que da penilla cuando los buenos están lejos aunque cuando vienen así aprovechamos más o al menos lo intentamos!!!
EliminarBesos maja!
Os ha quedado genial, esas historias siempre calan, y espero que cualquier invierno, no muy lejano, se pueda repetir.
ResponderEliminarUn besote
Pues sí que calan si, lo más tonto al final se convierte en un símbolo, fíjate tú que cosas. Esperamos repetirlo pronto.
EliminarBesotes!!!
¡Qué historia tan bonita! Yo que estoy lejos, y también rodeada de nieve.. qué melancolía. Y por fin os puedo comentar por cierto! No sé si habéis cambiado algo del blog, pero hasta ahora no me dejaba entrar desde el PC, sólo desde mierdamóvil. Y no puedo comentar desde mierdamóvil porque como su nombre indica, no da para nada :S Me alegro de poder hacerlo por fin! Voy a volver a historias pasadas que quería comentar en un momento (la gran campaña, el bautizo.. :)) Un beso!
ResponderEliminarBieeeeeeeennnnnn ya te tenemos aquí menos mal!!! Pues sí que hemos cambiado sí, teníamos puesto un script un poco raruno y debe ser que no te funcionaba bien desde allí, ya está quitado y nunca más volverá.
EliminarUn gusto poder leerte ;)
Besos!!
¡Precioso! Tenéis mucha suerte de tener amigos así, y ellos de teneros a vosotros.
ResponderEliminarSois geniales.
Gracias maja!! La verdad que si que tenemos mucha suerte!! Esperemos que nos duren!
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