Antes de entrar en detalles tengo que decir que en nuestra vida Antes de Chewy (AC) siempre hemos tenido muchísima suerte con los viajes, con tal que teníamos cuatro perras ahorradas nos tirábamos a mirar cualquier sitio donde pasar las vacaciones y ya fuera Enero o Mayo siempre hemos tenido un tiempo de la muerte, allá donde íbamos el sol venía con nosotros. Pero además de eso, todo, absolutamente todo, nos iba saliendo bien, ni un contratiempo hemos tenido nunca, incluso el año pasado en el puente de Diciembre, cuando se montó la gorda con los controladores, allí estábamos nosotros viajando a Alemania en uno de los últimos aviones que salieron y hasta tuvimos buen tiempo, vale si nevaba de vez en cuando y hacia un frío del carajo pero se podía estar de turisteo.
Pero como todo no dura para siempre, pues esta criatura nos ha cambiado la suerte en los viajes y ha decidido que ya estaba bien de andar de la ceca a la meca, o al menos sin pensárselo dos veces. La semana pasada viajamos rumbo a Granada tras una breve parada anca los abuelos en Cuenca. Habíamos reservado un apartamento céntrico a última hora de la semana anterior, pues queríamos tener la certeza que nos iba a hacer buen tiempo, así que como el hombre del tiempo dijo que estaba garantizado el sol pues allá que nos fuimos. Lorenzo nos acompañó todo el camino pero fue llegar allí y se jodió el asunto, odio a los hombres del tiempo.
Ay amigos pero todo eso no fue suficiente y además de aprender que a partir de ahora no vamos a tragarnos nunca más el infernal y soporífero tiempo de La 1, hemos aprendido unas cuantas cosas más:
| Mrs. Pacman | Mr. Pacman |
|---|---|
El coche deja grogui a cualquiera menos al santo que conduce: Pues efectivamente Chewy duerme como una bendita en el coche como yo, da igual que la lleves 2 horas que 6, duerme y duerme. Eso sí, no pienses que después va a dormir también si llegas de noche, su cuerpo pide salsa... así que hay que aprovechar para viajar cuando a ella le toque dormir, si no después no duerme ni perry. Consecuencia: las 3 de la mañana y de juerga en el apartamento. No hay que creerse lo que te dicen los extraños: en Interné ponía que el apartamento era baby friendly, así que llamamos para ver a qué se referían y nos contraron la patraña de "tenemos cuna y una silla" así que les dijimos que con la cuna nos valía. Cuando llegamos nos encontramos un redil (ni cuna se le podía llamar) con una colchoneta peor que la de la piscina y una manta. Consecuencia: Chewy durmiendo con sus padres por no tenerla en el carro toda la noche. La silla que decían parecida a la de mi baby Feber también estaba allí por si las moscas. Si sales con la mochila portabebés coge la bolsa con un recambio de ropa: pensando que sólo íbamos a dar una vuelta por las zonas inaccesibles y volver, salimos con un pañar y toallitas para la niña. Así que a medio paseo se puso a llover y nos metimos en un bar a tomar una caña de paso. La situación fue la siguiente, padre cogiendo a la niña, niña apretando y haciendo sus ruidos característicos de Chewy. Consecuencia: plasta rebosante manchando ropa de ambos, paseo por el baño del bar a darle un poquillo de agueja y vuelta al apartamento cuando escampó un poco. Quise hacer foto de la situación para mis amigas de twitter pero Mr. P no se dejó :( | Hay que llevar un huevo de utensilios y más: Yo nunca he sido muy amigo de los "Por si acaso", después de viajar a casa cada fin de semana me llevaba lo justo y necesario para sobrevivir. Ahora como todos ya sabréis, y si no lo sabéis lo aprenderéis, hay que llevar de todo para poder pasar 3 días de mierda, vamos que nos faltó empaquetar el esterilizador y eso que la niña sólo lacta. Consecuencia: coche cargado hasta las trancas y siempre se te olvida algo. No coger el apartamento a la ligera: antes únicamente nos fijábamos en que el sitio estuviera bien situado y fuera bueno, bonito y barato. Ojo porque ahora no solo importa la situación sino la accesibilidad. Estaba subiendo una cuesta de la muerte, empedrada, no accesible para coches que midieran más de 1,5 metros y con escaleras para entrar!!! Y para colmo LLOVÍA. Consecuencia: sudada al canto con carrito, maleta, niña y a la madre que la parió no la subí porque sabía andar e iba cargada. La mochila portabebés no ha sido un éxito del viaje: pensábamos que la íbamos a amortizar más para hacer turismo, pero claro cuando llevas un rato fuera, empieza a llover y la niña se quiere dormir pues va más cómoda en el carro. Sobretodo porque además te permite llevar mil cosas en su magnífica bolsa y dejar a la criatura cuando uno se está tomando una caña tranquilamente. Aunque con carro viene otra gran lección, las ciudades históricas con escaleras de pedruscos no son muy amigables para el carro. Consecuencia: paseos por las calles modernas arriba y abajo. |
En definitiva, Granada tierra soñada por mi…NO. El viaje fue un fiasco porque además de todo lo anterior, Chewy se nos puso malita, la pobre además de ser su primer viaje cogió su primer catarro, y aquí estamos aún sacando mocos, si los hubiésemos coleccionado podríamos haber alicatado el baño, toma guarrería.



