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jueves, 17 de septiembre de 2015

El final del verano

El final del verano no llegó aún, como cantaban Pili y Mili en el Dúo Dinámico, aún quedan unos cuantos días según el calendario, pero desde que Agosto se asocia a vacaciones por los churrumbeles y encima tenemos vuelta al cole, se jodió el verano, ya hay horarios que cumplir, nuevas etapas que empiezan, fresquete mañanero y rutina, rutina y más rutina. Hemos disfrutado mucho del veranico y de los minifrikers, esperamos poder dejar constancia por aquí porque tenemos muchas ganas de retomar esto con constancia, pero el post de hoy no es sobre ellos, sino sobre nosotros y el verano.

El otro día hablando Mr y yo de la vida y milagros de los veranos y echando la vista atrás, se me ocurrió preguntarle: "¿Qué te viene a la cabeza si te pregunto por tus veranos de mozo? Tres cosas rápidas y por qué", esto es como el juego de las preguntas rápidas de Friends, no vale pensarlo mucho porque seguro que hay imágenes que nos vienen fácilmente a la cabeza y que las relacionamos con el verano de nuestra juventud, pueden ser tontunas pero son de nuestros veranos. Y así fue como nació el post de hoy, un post nostálgico, pero que tiene cabida aquí para despedir nuestro verano.

Mr.

Mi verano se puede resumir en una palabra: campo. Ya sea porque la gran parte del verano me la pasaba en el Pinar  con mis amigos, o por las numerosas excursiones que hacia con la familia y amigos con los todoterrenos.
  1. Desde que tengo uso de razón íbamos a la piscina del pinar, un pinar a las afueras de Cuenca. Allí predominaba el deporte al aire libre con los amigos, sobre todo fútbol y ping pong, pero en la tradición se imponía la natación y la practiqué durante años hasta que dejé la competición, como todo aquello que te imponen, en cuanto tuve la oportunidad. Éramos un grupo muy poblado de amigos con los que ahora por la distancia apenas tengo relación, pero cuando vamos a ver a los abuelos y coincido con alguno vas corriendo a abrazarlos como a un hermano que hace tiempo que no ves, porque con verlos recuerdas aquellos días en los que todo era diversión y cosas nuevas.
  2. Las excursiones al campo han sido una contestado a lo largo de mi infancia y adolescencia, pero en verano se convertía en un hobbie semanal. Me encantaba sobre todo cuando íbamos a excursiones por el río y recorríamos el cauce equipados con unas Jhayber viejas para no dejarnos los pies con los cantos. Y en cuanto veíamos una poza buscábamos una sitio alto para saltar como descosíos y sin ningún miedo, ahora no se si lo haría, la edad nos hace prudentes. Me encantaban las acampadas con los amigos y como nos dormíamos de agotamiento después de horas de diversión y pedos en la tienda (humor juvenil, ya me entendéis).
  3. Salir después de cenar a las pistas de la urbanización donde viven los abuelos era una costumbre instaurada. Allí principalmente nos dedicábamos a hablar, zanganear y alguna que otra vez acabamos haciendo sesión de cine en casa da alguien echando a los padres del salón.

Commons nala, patalu patalu


Mrs.

Cuando hablo de mis veranos, hablo de mi abuela, es la primera que se me viene a la cabeza. Llegaba julio y ya estaba deseando irme al pueblo con ella, un pueblo de no más de 50 personas censadas pero que en verano se llenaba de gente de varias ciudades y donde yo estaba con mi abuela la mar de a gusto. En ella y el pueblo se basan casi todos mis recuerdos de verano, era felicidad absoluta.
  1. Las tortas recién hechas en la tahona, calentitas y rellenas de nocilla de dos colores, mmmm...aún recuerdo ese olor. Mi abuela me las traía todas las mañanas que hacían, los lunes y los jueves, y era difícil no comerse varias. Ella las conservaba muy bien además, en la panera, encima de una nevera que era igual de chiquitita que ella o en el mueble del salón, no se ponían duras nunca, tampoco les dejábamos mi hermano y yo jeje.
  2. Levantarme escuchando unos pájaros pedorros, pedorros porque hacían como pedorretas, y bajar las escaleras corriendo porque estaba a punto de empezar alguna serie mañanera que no quería perderme mientras desayunaba, de La 1 o La 2, porque más no llegaba... Recuerdo varias que me tragaba: Los rompecorazones, Las gemelas de Sweet Valley, Blossom y no me puedo olvidar de Dawson Crece, la etapa espinilla fue intensa.
  3. Salir con mis amigas después de cenar, era toda una aventura, aunque el destino fuera comerse unas pipas y dar una vuelta por el pilón del pueblo mientras oíamos y suspirábamos escuchando a Bon Jovi en un radiocasete, "loro" en la jerga molona de la época, que había comprado por 11000 ptas ahorradas a golpe de pagas de las abuelos. Eso de llegar a la 1 aprovechándome que mi pobre abuela me dejaba una ventanica que tenía la puerta abierta para que entrase, no tenía precio.
Pues hala hermosos, ya nos hemos puesto moñas un rato después de semanas sin escribir por aquí. Si todavía quedan almas perdidas que quieran compartir sus 3 recuerdos de verano, estaremos la mar de felices de leerlos.

¡Feliz final de verano!

lunes, 11 de mayo de 2015

Hormi

No estamos muertos no - aunque pudiera parecerlo por la frecuencia de nuestra pequeña morada - ni tampoco estamos de parranda - ojalá pero más allá de la fiesta que nos dan los pequeños aprendices de magos aquí no cae otra - pero lo que sí estamos es tomando cañas olerele lele. ¿Por qué? Pues muy sencillo, porque hemos derrotado al mago tenebroso, aún no nos lo creemos y estamos dando palmas con las orejas a ritmo de Peret mientras rezamos porque siga así.

Muchas fueron las ideas que nos disteis en el post anterior allá por Marzo (miles de gracias a los que aún seguís pasando por aquí), así que nos planteamos fecha tope puente de San Isidro y fuimos pensando qué estrategia seguir para derrotarle. Sin embargo, el destino es caprichoso y cuando menos te lo esperas allá que se presenta delante de tus narices la poción perfecta o en este caso, el ser adecuado: una hormiga. ¿Quién nos iba a decir a nosotros que algo tan diminuto podría ayudarnos tanto en nuestro dilema? Pues sí, he aquí el cuento de cómo una pequeña amiga que paseaba tranquilamente una mañana de domingo, se convirtió en la heroína de unos pobres padres frikerizos.

Érase una vez una niña llamada Chewy que jugaba en el jardín de los abuelos una apacible mañana de domingo. Tras dedicarle horas a la plastilina, las marionetas y el balón, decidió encarnarse en Rick Moranis y al más puro estilo Wayne Szalinski sin suspensión, se dedicó a peinar el césped en busca de seres diminutos y bichos. Lo primero que encontró fue un saltamontes, al cual le pinchó con su dedito para verlo saltar de hoja en hoja y cuando éste se escapó, fijó su mirada en una pobre hormiga que zascandileaba por allí respirando aire puro. No era una hormiga cualquiera, por supuesto, al igual que en la película se trataba de Hormi, la pequeña hormiga que ayuda a los niños a llegar hasta su casa (le encantó la película).

La joven padawan siguió a Hormi durante un rato para ver a qué se dedicaba y, con un alarde de delicadeza envidiable, posó su dedo índice encima de ella para cogerla. Hormi, que no estaba digamos...encantada, se revolvió un poco pero al final se dejó llevar por la giganta y terminó en un cubo de arena medio lisiada. Chewy presentó a su nueva amiga a toda la familia y al ver que no se movía demasiado (estaba más pallá que pacá), le comentó a su madre que estaba malita y que tendría que curarla en casa. Tras 160 km con el cubo entre las manos y el cadáver de la pobre Hormi, Chewy llegó a casa muy feliz porque la iba a curar, depositó el cubo en el salón y fue a por su maletín de doctora. Al volver realizó sus rituales de sanación y le dijo a la hormiga que le regalaba su chupete para que se lo quedara, puesto que era la única hormiga que no tenía chupete, momento que su madre aprovechó para decirle que, por semejante acto de valentía y generosidad, aparecerían unas hadas para hacer chiquitito el chupete y dárselo a Hormi y así que pudiera volver con sus padres volando a Cuenca.


La pequeña se quedó muy contenta y se fue al parque a pasar la tarde, cuando volvió su querida amiga ya no estaba y ella gritó a los cuatro vientos que se había ido a dormir con sus papás. Sus padres le dijeron que así era y que al día siguiente Hormi volvería para traerle un regalo muy guay por todo lo que había hecho por ella, pero sobre todo por regalarle lo más preciado de su vida, su chupete frikerizo. Llegó la noche y Chewy empezó a quedarse dormida y por supuesto lloró, lloró por su pérdida un rato largo y les dijo a sus padres "Estoy muy triste porque no quiero dormir sin chupete", tal cual. A la madre se le hizo un nudo en el estómago por su bebé grande, pero hizo de tripas corazón y le contó el cuento de cómo Hormi se convirtió en la hormiga más feliz por el regalo más grande y bonito que le podían haber hecho. Y así, se quedó dormida.

Al día siguiente al salir de la guardería, Hormi fue a recoger a Chewy (otra hormiga que la loca de su madre se dedicó a recoger de los arbustos del trabajo ante la atenta mirada de la gente fumadora del edificio). Iba dentro de una cajita, pero esta vez acompañada de su hermana pequeña a la cual las hadas le habían regalado el resto de chupetes de casa. Ambas habían venido a recoger a la niña para traerle su regalo, una tipi y unos cuentos para leer dentro, regalo que estaba a buen recaudo a la espera del gran acontecimiento. Cuando llegamos a casa allí estaban sus paquetes y ella con una sonrisa de oreja a oreja. La hermana se fue corriendo de la caja pero Hormi se quedó con Chewy a jugar, otra vez dormida después del zarandeo de la caja, "es una hormiga muy dormilona" como bien decía su amiga giganta sonriendo. En la hora del baño, se despidió de ella y al salir, ya no estaba, había vuelto con sus padres, sus hermanas y sus chupetes.

Y así fue como una pequeña hormiga, bueno dos en realidad, nos ayudaron a salir de este meollo. Desde aquí nuestro más sentido agradecimiento a la vida de estos pequeños seres que le han dado a nuestra padawan un final inmejorable para su amigo. Hoy segunda noche sin un llanto, esperemos que siga así.

miércoles, 25 de marzo de 2015

El que no debe ser nombrado

Desde hace varios meses se cierne sobre este humilde hogar la magia, no una magia cualquiera, la magia más tenebrosa que hemos conocido y de la que intentamos escapar a toda costa. Sin embargo no encontramos la salida, al menos no una fácil y que se solucione con nuestro Patronum.

Todo comenzó hace aproximadamente dos años y medio. Con la llegada de la magia a nuestra casa, fuimos conscientes de muchas cosas que conocíamos de oídas, una de ellas, la existencia de este ser que enseguida se hizo hueco en nuestras vidas. Si bien en un principio fui un poco reacia, pronto nos sedujo con su artes poderosas, era pequeño, bonito, fácil de llevar y no costaba nada puesto que lo teníamos ahí desde el principio. Pero sobre todo, albergaba un gran poder, poder que hasta los dos meses y medio de vida de la nueva bruja no nos aventuramos en aprovechar, la capacidad absoluta de domar su carácter y dejar que su madre pudiera estar dos minutos en el baño tranquilamente sin nadie amorrado a su teta.

Pronto atrajo a todo un ejército de compañeros de todos los colores y formas gracias a mi afán compulsivo de albergarlos en casa. Me parecían tan monos que los quería todos, aunque Chewy enseguida mostró sus preferencia por el primero que entró en su boca, el más poderoso de todos, su talismán, su compañero mágico, su extensión, sí, un chupete de recién nacido. Pensamos en hacer desaparecer al ser antes que el pequeño mago Pixel hiciera aparición, pero se avecinaban grandes cambios mágicos para Chewy y decidimos postponerlo. Teniendo en cuenta además, que si se lo poníamos al recién llegado, ella volvería a caer en sus garras, no queríamos causar más guerras en casa, así que optamos por seguir conviviendo con él, total no hacía mal a nadie (al menos en aquel momento).

Sin embargo, hace medio año, coincidiendo con la entrada en la guardería de Hogwarts de Magia y Hechicería, el poder de nuestro amigo se convirtió en tenebroso, empezó a sacar su lado más oscuro y pronto se hizo con un ejército de niños que no dudaban en empeñar cualquier cosa por estar junto a su amo, entre ellos Chewy. Así fue como empezó la era de la oscuridad en casa bajo el dominio de "El que no debe ser nombrado", el chupete. Le tenemos tanto terror como al de los libros pero no es para menos, he aquí su historia.







Todavía ronda el elfo y le seguimos contando la batalla de que vendrá a por ellos, pero ya no está todo el día pegada al señor tenebroso y lo deja incluso en casa cuando salimos. Somos conscientes de que nos queda la batalla final, no queremos más intentos, estamos intentando reunir nuestro ejército y las fuerzas necesarias para hacer cumplir la profecía y derrotarle. Así que cualquiera que quiera unirse a la Orden y explicarnos la estrategia para salir victoriosos, será bien recibido.

jueves, 5 de febrero de 2015

A mi querido niño

Hoy ha sido día de incorporación al trabajo. Tras una baja extendida con horas de lactancia y todas las vacaciones del año pasado, he llegado a los 5 meses y medio de mi principito, una minucia como siempre. Aunque no solemos ponernos muy serios ni tristes por este blog, que no pretende otra cosa que ser un recuerdo bonito y divertido de lo que vivimos, hoy es día para hacerlo. Me gustaría que este post cayese en manos de los que han dirigido, dirigen o dirigirán este país para que se dieran cuenta de lo que supone.

¿Por qué?

Porque con 16 semanas un bebé sigue necesitando a su madre las 24h del día. No habrá consuelo para él en tus brazos cuando llore porque alguien ha decidido que ya es mayor para que lo encuentre en los de una desconocida o si tienes suerte de familia/amigos.
Porque con 16 semanas empieza a descubrir mundo. El recién llegado es una criatura que está empezando a percibir el mundo desde hace muy poco, casi acaba de empezar a ver e interaccionar con él y te necesita para que le guíes, despojarle de lo único que conoce es frustrante para todos, además de triste.
Porque con 16 semanas únicamente hay lactancia. Es una vergüenza que la lactancia sea exclusiva hasta los 6 meses y no se pueda estar para ofrecerla. Si, como en mi caso, se trata de lactancia materna, justo cuando ya consigues establecerla sin problemas de gases, grietas ni historias y comienzas a disfrutarla...te tienes que ir. Empieza un nuevo suplicio, el del sacaleches, aparato infernal que tienes que cargar al trabajo y por el cual no te miran muy bien porque "descansas" para poder ofrecer alimento a tu hijo, descanso que se da en un baño porque no hay nada más.
Porque con 16 semanas una madre no está al 100%. Se está empezando a salir de las consecuencias de un embarazo, el cuerpo no está ni física ni psicológicamente preparado, hay agotamiento en todos los sentidos y te toca sacar fuerzas de donde no las hay para poder poner un sueldo en tu casa.

Podría seguir dando razones de por qué 16 semanas me parecen ridículas, no descubro nada en esto de la conciliación. La vuelta al trabajo no es idílica, si decides cogerte una reducción de jornada asumirás miradas de compañeros que te miran como la que se escaquea, si tienes suerte, te relegarán a una esquina castigada como en el colegio o te pedirán que hagas esfuerzos fuera de horarios porque "las madres hacéis de todo por estar con vuestros hijos". Este es el país de calentar la silla y aparentar.

No me sigo extendiendo más porque quiero empezar el post que realmente quería, el de la carta al bebé que se queda en casa porque, en realidad, ÉL ES LO IMPORTANTE.

Mi querido niño,

hace cosa de dos años le escribí una carta a tu hermana y me parece increíble que ya esté otra vez en esta tesitura y que haya pasado todo tan rápido.

Sigo siendo como entonces, una moñas que se ríe de todo y podría parecer que al ser tú el segundo este momento iría mejor, pero no. Siento decirte que tu madre no aprendió nada de aquella primera vez y estoy tan triste o más que entonces. Triste porque eres muy pequeño, triste porque necesitas a tu madre más que a nada, triste porque no me verás en unas horas, triste porque no habrá consuelo en mis brazos, triste por muchas cosas pero sobre todo triste porque no estaré a tu lado.

A cualquier madre que le preguntes te dirá que este tiempo es demasiado corto, lo es, y mucho, aún así tengo que darte las gracias porque he descubierto muchas cosas en tan poco tiempo. Que puedo duplicar mi amor para vosotros dos, algo que pensaba que sería difícil aún cuando estabas en la barrigota. Que me encantan los bebés, el tenerte encima dormido como ahora mismo, tu olor, tus caricias, tus sonrisas, congelaría este momento. Que eres tan distinto a tu hermana y a la vez tan parecido en muchas cosas. Que me derrito viendo cómo ella te mira y te dedica su tiempo, está deseando jugar contigo y tú te abalanzas cada vez que la ves con una gran sonrisa, hay sintonía entre vosotros. Que a tu padre se le ilumina la cara cada vez que te ve y le dedicas una carcajada. Que después de unos días de adaptación ya somos un equipo, un gran equipo que no concibe una vida mejor.

Como todo en esta vida, hasta aquí hemos llegado, se acaba un tiempo entre nosotros, tú y yo a solas. Un tiempo donde habíamos creado nuestra rutina y nos empezaba a funcionar muy bien- Donde amanecíamos juntos y acompañábamos a tu hermana a la guardería para después pasar nuestra mañana. Ahora empieza una época preciosa porque ya eres un bebé que percibe mundo con cada parpadeo y, aunque no esté las 24h del día contigo, por supuesto intentaré que cada uno de esos parpadeos tengan momentos bonitos, muy bonitos.

Quiero pensar que todo irá como la primera vez, es lo bueno o malo de tener una referencia, que me acostumbraré a la nueva rutina de madre más ojerosa y no me costará tanto dejarte para ir a trabajar. Eso es lo que quiero pensar pero luego te miro y sé que me echarás de menos, mucho, porque aunque todos los niños necesitan a sus madres, tú eres de los que se pasaría pegado a mi las 24h. Es una sensación rara porque me gusta sentirme tan querida pero a la vez siento pavor por dejarte solo porque sé que lo pasarás mal. Porque querido mío, está mal que yo lo diga pero se te ilumina la cara cuando me miras y a mi cuando te miro, esos niños de mamá, tú eres uno de ellos. Tanto que rara vez te duermes sin tenerme a la vista, cosa que me preocupa. Espero que te hagas a estar con la abuela, ella pondrá de su parte, hasta ha aprendido a ponerse la mochila para portearte por casa y dormir.

Para terminar, sólo puedo repetir lo que le dije a tu hermana en su día, te voy a echar de menos, muchísimo pero espero poder llegar a casa lo más rápido posible para achucharte como me gustaría hacer durante todo el día.

Te quiere, tu madre.


Mr. P says: De la baja del padre mejor ni hablamos. Se ve que solo valemos para hacer los papeles del recien nacido.

martes, 3 de febrero de 2015

Peli de Oscar

El sábado fue el primer día que el pequeño Pixel se quedaba un rato lejos de su madre al cuidado de un servidor. Aún recuerdo cuando escribí sobre aquella primera noche con Chewy, menudo combate, pero esta vez eran dos y como no me vi ni física ni psicológicamente preparado, porque claramente me ganaban en número, pedimos ayuda a la tía Shery, muy predispuesta siempre. Con este panorama me imaginaba una noche en mi cabeza, pero el destino es caprichoso y mi hijo más, y en realidad me esperaba una buena...

EN MI CABEZA...

Tenía todo lo necesario para plantear un día de diversión, dentro de lo que se puede hacer con un bebé de 5 meses y medio. La primera parte de la noche nos centraríamos en cenas, todo organizado, primero para cenar una pizza casera, cena que no defrauda nunca, para los dentados y después le daríamos la leche que nos había dejado la madre al desdentado, siempre que lo necesitara, todo en su preciso momento.

Tras la cena, la tía Shery se dispondría a entretener a Chewy mientras yo dormía al pequeño en su mochila, unos cuantos paseos y KO, pan comido. Después un poco de peli para la mayor y a dormir también. Con esto ya podríamos ver una buena peli, una de las nominadas a los Oscars, la tía, yo y una buena palangana de palomitas, Mrs. nos había dado permiso para ello ya que ella no aguanta ni media serie la pobre. Esa sería la escena que encontraría la santa madre a su vuelta, yo orgulloso por haberlo conseguido para que vea que puede descansar de vez en cuando.

EN REALIDAD...

La primera hora de ausencia materna todo fueron risas y juegos, llegamos a la cena con la pizza casera al aire de pavo y todo marchaba sobre ruedas. 

Tras la cena, Pixel se empezó a impacientar y aunque la madre me dijo que esperara porque había comido, yo veía que mi pobre guacho tenía hambruna, así que le preparé una degustación de leche de teta con reducción de cereal para que le llenara el buche más. Razón no me faltó porque se relamía con cada cucharada y disfrutaba con el manjar que le había preparado, hasta que tropezamos con un pequeño problema. Los 100 mililitros y las seis cucharadas de cereal parecía que no le fueron suficientes, él miraba ese cuenco vacío con gana, y allí, amigos, no había nada.

El pobre Oscar sufrirá con esa mochila seguro
Corrimos un tupido velo y nos dispusimos a seguir nuestra noche, previo paso informativo a la madre vía wasap con imagen incluida para que cenara tranquila. Al cabo de una hora empezaron las quejas del pequeño y con ellas, el fin de nuestra noche. En la primera parte intenté calmarle, me puse la mochila, paseo, meneo, giro y vuelta a empezar… así a lo Homer Simpson "arranca, freno, claxón…arranca, freno, claxón" pero no caía el jodío y encima lloraba. Ante la desesperación pedí cambio y entró mi sustituto al campo de juego. Tía Shery hizo lo propio pero el condenao seguía dando el do de pecho, serenata que fue acompañada con sumo gusto por su hermana porque no podía seguir jugando.

Tras una hora aproximadamente de ópera cantada y un mensajito de mi señora, decidí que había que informar para que viniera, pero claro, le quedaba media hora de camino y no podía tener al pobre niño cantando hasta entonces. Ni corto ni perezoso, cogí un plátano y se lo acerqué a la boca, algo había que probar. Al pobre se le iluminó la cara, cogía la fruta con ahínco y le daba unos bocaos de aúpa, estaba canino, no andaba yo muy descaminado. Se calzó medio plátano con esas encías de abuelete, el primero que probaba, y después de eso, se durmió. Eran las 23:45 más o menos y a mi me parecían las 4 de la mañana.

Sobra decir que allí no dormía nadie y por supuesto no pudimos acostar a la mayor que miraba con asombro cómo dos adultos no bastaban para reducir a un pequeño bebé goblin.

Mrs. P says: Virgen santa cuando entré en casa no me creía lo que estaba viendo. El padre tirado en el sofá que parecía que le habían pegado una paliza, tía Shery con un niño descoyuntao en el balancín de casa que llevaba además unas morreras con cosas pegajosas alrededor, la padawan corriendo por el pasillo y diciendo que habían venido los Goblins y la casa...en fin, en casa parecía que había venido alguien más que los puñeteros Goblins, allí había habido una fiesta con David Bowie cantando como poco. Todo eso en tres horas y media.

Ahora todos somos Goblins en casa para Chewy

miércoles, 14 de enero de 2015

"LA LOCA GUERRA DE NUESTRA GALAXIA" Parte III - Los actores nos conquistan

Y con el nuevo año, después de un mes de Diciembre intenso donde los actores han monopolizado toda la atención de la directora y el productor, aquí estamos por fin con la última entrega de esta trilogía. La primera y segunda parte mostraban la parte más loca de lo que llevamos viviendo en esta galaxia desde que llegó Pixel, pero para terminar no podíamos hacerlo de otra forma que con una película pastelona. Sí queridos espectadores, hay final feliz, aquí somos mucho de acabar bien las cosas, qué le vamos a hacer, pero además es que por mucho que hayamos escrito el caos que reina en casa estamos la mar de encantados con él.


Secuencia 5: Amor de hermanos

Se abre el telón con diferentes escenarios en la cama según el día y quién sea el actor principal que promueva el comienzo de la acción. Pese a todo, hay una escena que se repite todos y cada uno de los días y que conmueve a todo el personal de la película. Chewy se da cuenta que su hermano está despierto y corre como si no hubiera mañana para abrazarle, besarle, darle los buenos días, preguntarle qué tal ha dormido y hacerle alguna monería, a lo que su hermano siempre responde igual, sonrisota al canto. De fondo, madre, padre o ambos, chorreando babas y hasta alguna lagrimica algún día (por las horas a las que se produce la escena también, juas juas).

La recogida en la guardería se sucede igual, el primero que se lleva un beso y un abrazo hasta aplastarlo (algunas veces casi demasiado literal) es el coprotagonista más joven de la historia, amor a raudales entre ambos.

Comentarios de la directora: "Aunque tengas una mala noche, hayas dormido una hora si una no, te duela la espalda por los paseos con uno o por ir a ver a la otra a su cuarto, duermas en un rincón porque se te han instaurado todos en la cama o incluso hayas pasado noche casi en blanco (esta película es muy dura), no puede haber nada más reconstituyente que verlos a los dos. Sonará moña, pero es así. Si ya has pasado buena noche, es cuando hasta te vienen ganas de seguir procreando, menos mal que en ese momento no nos dejan hacer nada XD".

Comentarios del productor: "Un amor fraternal que a veces llega hasta la extenuación y prueba de ello son las marcas que su hermano luce por todo el cuerpo fruto de abrazos de oso, zarandeos salvajes y otras muestras afectivas. Le dejamos que disfrute un poquito a la mayor porque en breve Pixel será un jabalí en toda regla y zurrará a su hermana sin problemas, bueno si la otra no lo lía con su labia".

Secuencia 6: Descubriendo al pichón

Se abre el telón y aparece la madre ensimismada mirando a Pixel, su cara de emoción lo dice todo, sobre todo cuando descubre que no sólo ella es la que mira, también su pichón le devuelve la mirada, hay conexión porque este niño es muy de madre, y de repente, ¡zas! le echa una sonrisa.

Los momentos así se suceden en su día a día cuando están a solas, pero los mejores vienen cuando llega el resto del clan familiar y el padre se pone a hacerle cosquillas, la hermana a decirle cosas o la madre a enseñarle multitud de juguetes que rondan por casa y que ya Pixel ha aprendido a coger. Es entonces cuando llega la carcajada y raudos y veloces los padres, que aún parecen primerizos, corren a coger la cámara para inmortalizar esos momentos. Llegan tarde, como no...

Ni que decir tiene que en esta casa se disfruta de todo, hasta de los pedos de abuela que se tira el pichón o de las mierdas explosivas con cara de enfadado que terminan en una gran sonrisa de "qué a gustito me he quedado", Pixel es un gran actor y gesticula que da gusto, además de acumular todo para darlo en una sola plasta.

Comentarios de la directora: "Ni que decir tiene que lo mejor de tener otro en casa es volver a pasar esas primeras veces en las que sigues dudando en todo, descubrir el caracter del recién llegado, ver como lo que te valía ya no te vale, cómo es tu día con dos, empezar una vida totalmente nueva y compartir momentos magníficos no solo con el padre de la criatura, sino con otra pichoncilla que te sorprende cada día con una palabra de cariño hacia su hermano, como un equipo".

Comentarios del productor: "Los bebés son preciosos, cuando vas a verlos de visita. Yo disfruto un más a partir de los seis meses, pero estos tan pequeñitos que pasan el tiempo comiendo con su madre, durmiendo y llorando me gustan en intervalos de 5 minutos. Sin embargo con lo pequeño que es, es un risotas y te alegra el día cuando llegas a casa y nada más verte te sonríe. Por eso a veces casi me hace cambiar de parecer durante un rato, luego le vienen los gases y se acabó… Deseando estoy que empiece a sentarse, no nos van a sacar del parque de juguetes de casa ni con calzador".

Y hasta aquí el estreno del comienzo de año y fin de una trilogía. Hemos tenido que acortar esta última película para no hacerla demasiado moña, pero sin duda es la que más secuencias tiene y por supuesto la que más nos gusta. Podría parecer que esta saga iba por derroteros de tragicomedia con connotaciones de película de terror, es así en algunos momentos, pero podemos asegurar al 100% que son mínimos y sobre todo pasajeros. Lo que no pasa es el trasfondo de toda la historia, el equipo de la película está muy pero que muy feliz juntos y esperan poder seguir protagonizando grandes historias y contarlas tal y como son.

¡Que ustedes disfruten de la película tanto como nosotros haciéndola y feliz 2015 a todos!

jueves, 27 de noviembre de 2014

"LA LOCA GUERRA DE NUESTRA GALAXIA" Parte II - Productor´s Cut

No somos de esperar años como George Lucas para sacar a la luz nuevas películas aunque el ritmo del blog va a su puñetera bola como él, en eso coincidimos. Así que, tras el lanzamiento de la primera parte, aquí estamos, a riesgo de nuestra salud, escribiendo para sacar a la luz esta segunda. Segundas partes nunca fueron buenas y aquí se demuestra, pero no desesperen queridos espectadores, el final será apoteósico. 


Secuencia 3: Salidas al exterior

Se abre el telón y aparecen unos pobres frikers inocentes que piensan que van a hacer algo mejor fuera de casa, animalicos. Se enfrentan a preparar mudas, pañales dobles porque la padawan no ha afrontado aún la operación temida y por supuesto a los minifrikers, que o se cagan antes de salir o hay que convencer a Chewy porque es casera casera.

Una hora después, mínimo, salen de casa con un arsenal de cosas que ríete tú de los coches de los payasos. Pero eso no es lo peor, aquí llega el primer momento álgido de la película, Pixel se dispone en su silla y según va cayendo se pone a llorar como un cosaco, y así hasta que lo sacan, ni música ni leches, sinfonía estupenda para amenizar el viaje.

El paseo desde el coche hasta el destino en cuestión se sucede de la siguiente manera: Chewy en brazos de uno porque llegan tarde, Pixel en fular o en brazos del otro porque pasa del carro y el carro conduciéndose sólo a base de empujones calle abajo, "el por si acaso lo podemos echar" sigue retumbando en sus mentes.

Comentarios de la directora: "Cuando me vuelvo loca y voy a recoger al padre al trabajo es una fiesta, Chewy entretenida con su ipad y el cabroncete llorando mientras su madre canta todo el repertorio de Frozen, por supuesto la padawan descojonada y el resto de conductores también".
Notas del productor: "Como buen productor que soy me gusta que las cosas salgan bien y llegar puntual a los sitios. Con estos actores ya sabemos que es difícil llegar puntual, con un pequeño era media hora tarde, pero ahora con dos hay días que ni llegamos. Así que me resigno a hacer acto de presencia".

Secuencia 4: Hora de dormir

Se abre el telón y vislumbramos a unos zombies que dicen ser los padres frikerizos o lo que queda de ellos. Sólo quieren una cosa: dormir, pero parece ser que sus miniseres no están por la labor. Chewy lucha contra el sueñaco con una sentencia clara "¡no voy a dormir nunca!" y Pixel reclama meneos y más meneos, de pie por supuesto, nada de mecedora, para poder dormir. 

Cuando por fin consiguen llevar a la primogénita a la cama, llega el momento del cuento, momento en el que véase padre o madre, empiezan a desvariar contando Dios sabe qué porque se están durmiendo. Pero no hay problema, Chewy les mete un grito diciendo "así no es!!", taquicardias sufren los pobres. Después de 1 hora aproximadamente con minisiestas incluidas, se reúnen de nuevo en el salón porque Pixel no quiere tocar la cuna, da calambre, así que duerme plácidamente encima del que corresponda mientras aguanta la baba del pobre padre o madre dormido.

Esto no es todo, porque los ilusos intentan ver alguna serie de esas que tienen olvidadas y que han empezado varias veces, por aquello de hacer algo. La cosa termina con los dos sobados, como no.

Comentarios de la directora: "La noche, momento de paz y relajación según rezan todas las recomendaciones en esto de la maternidad, a lo que yo respondo…y unos cojones en vinagre".

Notas del productor: "Si a esto le sumamos que tengo que hacer las labores de postproducción en mi PS4 cuando todo el equipo ha terminado su labor, hacen que el café se beba por litros en el despacho del productor."

Y hasta aqui los estrenos de cartelera de esta semana, permanezcan atentos a sus pantallas porque el programa volverá, ¿cuando? sólo los actores lo saben. ¡Que pasen buen fin de semana!

lunes, 17 de noviembre de 2014

"LA LOCA GUERRA DE NUESTRA GALAXIA" Parte I - Director's Cut

Aquí estamos, no nos lo podemos de creer, llevamos unas semanas queriendo escribir y sin poder porque no nos da tiempo ni a mirarnos al espejo, todo gracias a unas otitis encadenadas en Chewy y a un catarrazo en Pixel y en la menda, un lujo de otoño, pero vamos sobreviviendo.

Pero no nos engañemos, aún sin virus, esto de tener dos es un festival del humor. Y decimos del humor porque al final nosotros nos reímos de nuestra sombra para no volvernos locos, para muestra el blog, y porque cualquiera que vea el panorama acabaría descojonao, dicho sea de paso. Así que para quitarle hierro al asunto, he aquí algunas de las escenas de matrimonio de estos 3 primeros meses…Siguiendo la estela de Peter Jackson, tenemos que dividir este post en varias partes porque da para eso y más. Así que como diría mi hermana, prevenidoooos, ¡acción!


Secuencia 1: La guardería

Se abre el telón y aparece una pobre madre despierta desde las 7h, hora arriba, hora abajo, preparando todo en un momento de dormitar de sus churrumbeles para poder salir entre las 9-9:30h. De esto que se despierta la padawan y, como no, su hermano le sigue los pasos a los 5-10 minutos máximo, minutos en los que la madre ha vestido a la niña y le ha puesto el desayuno en la mesa, no sin antes convencerla para que se ponga algo del estilismo escogido.

El desayuno suele transcurrir de la siguiente manera: Pixel en una teta, Chewy en la trona y la madre en una silla al lado porque de vez en cuando la padawan reclama que la alimenten también, añadan una pelota en la nariz dando vueltas y completamos el circo.

Tras restregón de agua en cara de la padawan y de dientes, no se puede decir que eso sea lavarse, con Pixel en el fular porque berrea por querer dormirse, marchan a la guardería, padawan en carro para poder llegar. Por supuesto el estilismo de la madre deja mucho que desear, ni se ha peinado y muchas veces, por no decir todas, lleva algún restregón en la ropa.

Comentarios de la directora: "No he conseguido bajar de las 9:15h nunca, llegamos con la hora pegada al culo, pero el momento de llegada a casa a eso de las 9:35h es glorioso, como quien cruza la meta".
Notas del productor: "A  las 7 suena el despertador como siempre, dejemos la media hora de rigor para remolonear y luego salir echando leches porque llego tarde. Luego una horita de metro leyendo para ir espabilando la neurona. Y como siempre nos planteamos la incógnita del rodaje de cada mañana ¿Podrá la Mrs con estos dos hoy, o tendremos que contratar a la abuela como extra?”

Secuencia 2: Esperando a Mr

Se abre el telón y vemos a Mrs que recoge a la padawan a eso de las 15:30h. Juntas se dirigen a casa deleitándose en cada una de las mierdas de perro que hay por el camino, ¡qué gran deporte! Quedan 3h para que llegue el padre, tiempo en el que puede pasar de todo, películas, todos los juegos por el suelo y comida, mucha comida porque Chewy llega canina. En esta secuencia es común que la niña le quite la comida de su madre, puesto que la mujer no ha podido ni darle al diente en su mañana.

Se masca la tragedia en el momento en que la padawan, por puro cansancio, reclama que su madre la coja en brazos cuando está durmiendo a Pixel o alimentándolo. Final de la secuencia amenizado por dueto de lloros en fa menor.

Comentarios de la directora: "Ese momento mecedora con Pixel en un brazo, Chewy en otro, balanceo intenso que ni el barco del parque de atracciones y a todo esto teta fuera porque no te ha dao ni pa guardarla… es glorioso. Me pueden llamar la loca de los gatos".
Notas del productor: "Como lectura positiva del agobio de la directora podemos sacar que hay días que monta a todo el equipo de rodaje en la roulot y van a recogerme al trabajo para que se duerman todos”.

Y hasta aquí los estrenos de cartelera con esta primera gran película. Juzguen si la incluyen en la categoría de comedia, terror, suspense o drama, la crítica es siempre sana. Lo que sí podemos decir es que está catalogada para mayores de 18 y no para estómagos sensibles.

¡Que la disfruten los valientes que se animen!

domingo, 19 de octubre de 2014

Sueño, tengo sueño...

Con palillos en los ojos después de una semana acompañando a doña Gala (debe de ser la esposa del señor Roca) por una gastro de aúpa y un fin de semana lleno de eventos, me dispongo a afirmar lo siguiente: TENGO SUEÑO. Así lo suelto, a bocajarro, aunque cualquiera que me vea lo sabe porque lo llevo en la frente como un cartel luminoso tipo Las Vegas.

Y es que desde que soy bipadre el sueño se ha multiplicado por 7: el número de hijos no es directamente proporcional al sueño que se acumula, teorema de Frikágoras, no digáis que no aprendéis nada por aquí. Mrs. me asegura que el niño duerme muchísimo mejor que su hermana y debe de ser verdad porque yo a ella la veo hasta despejada, me atrevería a decir, pero se me ha debido olvidar todo lo de la primera porque no me acordaba de lo mal que llevo eso de no dormir. Haciendo un esfuerzo de memoria, cuento con 3 ciclos de sueño en mi vida:

CICLO 1: Supergeek

Cuando no era padre dormía poco, me bastaban con 5 horas y ya podía estar despejado todo el día, ni siesta ni siesto me hacía falta. Eh! que si la dormía yo feliz, no nos engañemos aunque luego tenía cuerda para rato. Para mí lo de dormir estaba sobrevalorado, ¿quién dormiría pudiendo echarse una consola o ver alguna serie? Sin comparación. Animado por mis superpoderes respondía a aquellos que me decían "ya verás cuando tengas hijos el sueñaco que vas a pasar!!" con desdén "pero qué dices, si yo duermo ná y menos y estoy como una rosa, ¿no me ves que no pasan los años por mí?". Ay madre, pa qué hablarás tontolaba!! Ahora entiendo a estos pobres padres ojerosos.


CICLO 2: La vida AC (After Chewy)

Cuando Chewy llegó, ya contamos cómo el bautizo nos trastocó todo, tanto que estamos pensando en no pasar por lo mismo ahora con Pixel, mas vale evitar riesgos. Y es que tengo el gusto de decir que la jodía cria ha salido a mi, las pantallas por las que ha pasado su sueño han evolucionado, ya contaremos cómo, pero hasta nos ha deleitado con noches sin despertares. Corrijo el tiempo verbal, nos deleitó porque desde que empezó la guardería hemos vuelto atrás, pero ese es otro cantar del que ya hablaremos.

Préstame tu hombro un momento compañero

El caso es que me costó un huevo eso de no dormir, al principio porque acompañaba a la madre en su lactancia nocturna y después porque la cria se nos instauró en la cama y allí no se movía ni Perry salvo ella, un gusto de noches. Durante 2 años la cosa evolucionó favorablemente, mi salud da gracias a mi hija, y he podido sobrevivir por las siestas con Walter en el curro, el café bendito y sí, sacrificando a mi querida consola y las series.

CICLO 3: Pa que no te acomodes hermoso

No te resistas Mr. ya eres de los nuestros
He aquí que cuando ya disfrutábamos de unas noches más o menos tranquilas pero en las que había empezado a tener vida más allá de las 22h, llegó él, Pixel. Y a cualquiera que se lo diga me responde "pero hermoso, ¿no sabías en lo que te metías?", no respondo, simplemente pongo cara de lechuga y se dan media vuelta. Con el carné de bipadre me ha llegado el certificado del Colegio Oficial de Zombies, aka COZ, donde me dan matrícula de honor por lo bien que arrastro los pies y me instan a que eche mi CV en "The Walking Dead", no digo más.

Pero sin duda alguna, lo que más me asombra de este tema es la capacidad que tiene mi santa esposa de aguantar sin dormir. Ojo que yo duermo, más o menos según el día y Chewy, pero duermo, lo que ocurre es que estoy taaaan matao después del día que necesitaría 10 horas para reponer. Pero ella...que alguien me explique cómo cojones lo hace. Para mi que eso de la leche que produce para el guacho tiene alguna droga dura que hace que ella aguante en pie con lo que duerme, porque sí, en este segundo no puedo acompañarla en sus despertares nocturnos, imposible, ni codazos, ni na de na, es que no me hago vivo. ¿Alguien que me dé una explicación? Me vale que no sea científica.

En fin que supongo que me llevará otros 2 años acostumbrarme a este ritmo y será entonces cuando mi señora me ponga ojitos y tendré que sacar a relucir este post para acordarme de lo bien que llevaba el sueño, por no decir el trabajo que dan ya dos criaturas, ay copón, que de eso mejor no hablamos. Que ustedes tengan felices sueños!

Mrs. P says: no llores tanto que no has dicho que por las noches sigues viciado a la consola cuando la menda se va muertamatá a la piltra... ¡¡cómo no vas a tener sueño hermosón!!

viernes, 27 de junio de 2014

Padres secundizos

Cuando uno va a ser padre por primera vez las cosas se viven de una forma muy intensa. La primera eco, la primera patada… todo es nuevo y excitante. Pero cuando viene el segundo, el fenómeno pierde fuerza e interés y si a eso le sumamos el hecho de tener un pequeño poltergeist en casa que no deja que estés ni medio segundo sentado, lo que te ocurrirá es lo que me ha pasado a mi, una mañana te giras en la cama y te pegas con un bombazo y de buenas a primeras y sin "apenas embarazo" tu mujer está a punto de traer otro habitante a la comunidad.

Las diferencias son abismales, con el primero son todo atenciones, charlas con la tripa por la noche, música de Mozart y todos sus primos muertos y demás chufas que practicas encantado como chiquillo con zapatos nuevos después de leer los miles de beneficios. El pobre segundo de momento va a ser más seriéfilo porque ya se ha tragado True Detective, Fargo y Penny Dreadful entre otras, pero lo que es la voz de su padre hablándole directamente la ha oído poco. Es triste pero cierto, aunque yo me consuelo pensando que Chewy me oyó tanto en la tripa que salió cansada ya de mi y por eso ahora prefiere a su madre. A ver si con el segundo no pasa lo mismo.

El tema de la preparación es algo que no echaré de menos porque me formé una idea muy concreta mientras asistíamos en el primer embarazo, la frase es: "Que mierda de preparación ni que leches". Es como si te dicen que te van a pegar una patada en los huevos y que tienes que ir 2 veces en semana durante dos meses a discutir sobre como ahuecar los huevos, ah! y que no se te olviden los 2 tipos de respiraciones en ese momento que te salvarán la vida. Vamos, que con este segundo no cuenten con nosotros. El parto es dolor y ya lo sabemos, luego es muy bonito si, pero duele de cojones (y eso que no lo hago yo pero con verlo en primer plano me hago una idea), así que nunca estaremos preparados.

Otro tema curioso en el primer embarazo fue la alimentación de la anfitriona, estaba vigilada de forma estricta por un servidor, quien cual perro de presa revisaba composición y fecha de caducidad de todo, así como una cata previa para evitar problemas. Ahora esto se ha relajado un poco. El otro día le hice a Mrs P un bocadillo de jamón con sushi y boquerones.

Y es que los que navegáis por este mundo, habréis comprobado la cantidad de gente que escribe sobre cómo prepararte para la llegada de tu primer hijo, o de cómo ayudar a la adaptación de un segundo con su hermanito o hermanita, pero nadie cuenta cómo ayudar a los padres durante este proceso del que ni si quiera son conscientes, esto requeriría sesiones y sesiones de psicología.

De no ser por lo evidente de la barriga (porque será Pixel si, pero es FullHD) ni seríamos conscientes de que la calma y tranquilidad que tanto ha tardado en volver a esta casa está a punto de venirse abajo. A pichazo pasado lo pienso y hay que ver qué gusto da señores padres cuando tu hija ya come sola casi todos los alimentos, cuando duerme del tirón alguna noche aunque sea de uvas a peras o cuando pasa media tarde jugando ella sola con sus muñecos y cacharritos. Por eso no se en qué estábamos pensando cuando encargamos al pequeño, creo que me dieron burundanga de esa, no digo más, ummmmm burundangaaaaaaa (léase con voz de Homer). Y es que uno no es consciente de lo que tiene hasta que lo pierde.

En fin, volveremos a dormir en intervalos cortos, los mocos serán un drama y estaremos horas debatiendo y sufriendo el maravilloso mundo de las tomas, es lo que se nos viene encima. Lo bueno es que las cacas apenas huelen comparadas con las de su hermana que parece que come orcos fritos. A todo esto le sumaremos el cuidado de otra niña, el curro y ojalá no tengamos que incluir los tan famosos celos y las rabietas.


Y consciente de todas estás cosas, no veo el momento de tenerlo entre mis brazos.

Mrs. P says: ¡ay madre mía que traigo otrooooooo!

martes, 10 de junio de 2014

La EmpanaBox

- Léase con tonillo de teletienda -
Amigaaaaa, ¿harta de esos incómodos comentarios y desaprobadoras miradas de tu suegra mientras rebuscas en el bolso las llaves para abrir la puerta tras solo 5 minutitos de naaaaaaadaaaa?
Abuelaaaa, ¿te has visto en ese momento en el que todo el mundo se entera de esa súper promoción y tú estabas en la parraaaaaaa?
Querida bloguera, ¿y qué me dices de esa desvirtualización donde buscabas como una tolili por el avatar a una superpandi y te encuentras con que no has conocido ni a perryyyyyy?

Desde aquí te digoooo: ¡Basta yaaaaa! ¡No te fustigueees máaaas!¡Tenemos la solución!

Siguiendo la estela de todas esas magníficas cajas útiles que proliferan en el mercado con productos únicos y esenciales para tu vida diariaaaaa, presentaaamos la tuyaaaa… 
¡¡¡LA EMPANABOOOOX!!!
Voz en off: Uauuuuuuuuuuuu -.

Con la EmpanaBox recibirás cada mes esos productos que harán tu mundo más feliz... olvídate de esas frases de amigos metiéndote la pullita para demostrar que eres la más despistada o esa odiosa frasecica de tu madre "hija si ya sabes quien no tiene cabeza tiene pies". Veamos qué opina nuestra amiga Mrs. P con la primera caja de la que ya disfruta en casaaaaa:

Mrs. P: No sé cómo he podido vivir hasta ahora, es la solución que estaba esperando toda mi vida,
venga de sufrir y de sufrir y ser el hazme reír de todo el mundo, pero se acabó. A continuación os deleito con mi EmpanaBox del mes de Junio:
  1. Llaves de repuesto sin llaveros insufribles que pesan un quintal para dejarlas en el bolso.
  2. Pañal para padawan porque SIEMPRE tengo que subir a por alguno cuando ya estoy hasta las orejas de mierda.
  3. Gracias a esta caja ya tengo un móvil de repuesto para dejar de preguntar por él con dos aplicaciones de supervivencia básicas: Tweetbot, mi cliente twitter como oráculo de sabiduría con el que al fin sé seguir una conversación y Sally Park Pro para encontrar dónde coj***** he aparcado el puñetero coche.
  4. Fotos de la padawan y Mr. P para dejar de hablar con otros en el supermercado cuando de repente se paran a ver las ofertas de fuet.
  5. Como buena caja trendy un DIY, este mes con ingredientes e instrucciones paso a paso de elaboración de la empanada básica, latilla de atún, huevo duro y tomate frito, con bien de relleno para las que tienen más hambre que los pavos de Manolo. Un must en nuestras cocinas.
Léase con tonillo de teletienda otra vez -
Ya lo ven señoraaaas, si como Mrs. P quieren disfrutar de las bondades de tener todo a mano y buena cabeza no se lo piensen más. Adquieran ya su EmpanaBox mensual con un precio ridículo para cualquier bolsillo, por sólo 19,95€ la tendrán en su casa cada mes. Además este mes por ser el lanzamiento, si compartes la suscripción con el hashtag #NoMásEmpanamiento recibirás el llavero oficial con una empanadilla disecadaaaaa! 

Pero esto no es todo amigas, si estás entre las 50 primeras compras de EmpanaBox recibirás gratuitamente la exclusiva caja de feabox de la mano de la mismísima Star en Rojooooo.


No te lo pienses más y ¡haaaaazte con ellaaaa!

Mr. P says: ojo los desvaríos que se me monta por una conversación con cuatro empanadas en Twitter. 

domingo, 27 de abril de 2014

Frasecicas pa'l segundo

Los días de asueto dan para mucho y si son rodeados de familiares/amigos de esos que no se cortan un pelo en decirte las cosas más aún. Esta Semana Santa hemos cumplido con muchos de éstos y digo cumplido porque el 50% de las visitas han sido de "porque no quedaban más huevos" y el otro 50% de las que queremos tener pero en las que igualmente acabas oyendo algunos comentarios de lo más variopintos (tocapelotas la mayoría).

Y he aquí donde el blog se convierte en una herramienta de desahogo de lo más fructífera, un lugar donde ponerlos a todos a caldo (te lean o no) que para eso ya has aguantado carros y carretas como dice mi madre. Sí queridos, ahora la que no se calla soy yo, que para eso llevo la panza. Os diré qué pienso de esas frasecicas que me habéis soltado por si a alguien se le ocurre volvérmelas a decir, así me ahorro la respuesta amable, escojan su propia respuesta.





Podría seguir con unas cuantas pero no quiero arruinar los comentarios futuros. En el fondo me divierto con ellos, no dejéis de hacérmelos, eso sí. es posible que la respuesta según el día sea la que tengo en mi cabeza de verdad, no digáis que no os lo advertí.

Animaos y contadme cuál era ese comentario que era peor que una patada bien dada por el churrumbel con esos piececillos, así nos echamos unas risas.

domingo, 2 de marzo de 2014

Vecinos

Me declaro persona con mala leche, mucha, aunque no lo parezca. No siempre, claro está, sólo cuando algo o alguien me toca las naricillas y además me cuesta volver a mi estado normal. Y es que aunque intente con los años controlar el genio, está claro que es como mis carnes, va a más y sin que yo pueda remediarlo. Bien es verdad que en casa con la padawan se me pasa muy rápido y he notado como ha descendido mi nivel de cabreo al mes, en todo salvo en un tema, los vecinos.

Entremos en situación, el vecino es ese espécimen toca-pelotas por naturaleza con el que generalmente tienes que compartir rellano, alguna conversación incómoda en el ascensor o en la entrada y lo que es peor, una línea entre los coches del garaje y algún tabique que otro. Esta generosidad por compartir cosas con un desconocido, no te lleva a otra cosa salvo a vivir situaciones de lo más increíbles con las que siempre soñaste cuando te mudaste a ese piso de 70m2. Por seguir entrando en situación, este piso está situado en una urbanización donde hay 15 bloques de 6 pisos, la media de niños/adolescentes es 3 por piso (sin exagerar), 3 vecinos por rellano, 2 coches por piso y unos 5 perros por bloque, vamos un huevo de gente con la que tropezar todos los días, gente que dicho sea de paso, es totalmente diferente a los que escriben este blog.

En los 5 años que llevamos en este piso, hemos tenido que tragar con muuuuuchos tipos de vecinos y algún que otro encontronazo, pero nos vamos a quedar con el top 3 de los más capullos por no aburrir:


miércoles, 18 de diciembre de 2013

Aquí está la navidaaaaaad

La navidad ya ha llegado, no digo nada nuevo que no hayan dicho los millones de anuncios que hay desde que acabó el verano practicamente, pero es que, a día 18 de Diciembre aún no había calado en mi ser ese sentimiento navideño y eso que la padawan no para de recordármelo cada vez que sale el anuncio de la lotería imitando a Rafael, pa cagarse.

En casa iniciamos los rituales navideños en el puente de la Constitución, día en que mi hermana viene a casa, ponemos el árbol, escuchamos villancicos varios, hacemos el mongolo bailando y de paso merendamos o desayunamos como jabalíes, eso no puede faltar. A partir de este momento se suceden una serie de acontecimientos que forman parte de la parafernalia de cada año, léase:

Se acaba el año y parece que se acaba el mundo, aquí somos muy orcos y no podemos faltar a una comidaca, ya sea de navidad, de cumpleaños o de porque me sale de los huevos, así que la navidad no iba a ser menos.

Empiezas con las de los amigos, que si los que están aquí, los de allá, los que no ves más que por estas fechas… total unas 3-4 comidas/meriendas/cenas.

Luego súmale la de los compañeros de trabajo, ésta para mí es la peor sin duda ¿por qué? pues porque por mucho que te empeñes en sentarte con la que te llevas bien, siempre te toca con la jefa con cara de lechuga con la que no te apetece ni una mierda comer, así que allí estás tú dorándole la píldora y diciéndola que el embarazo le ha sentado de maravilla, aunque tenga cara de troll y las tetas en la campanilla, aún me pregunto cómo pudo comer.

Y para acabar con el paquete llegan las familiares, éstas darían para un blog entero de anécdotas. Nos solíamos cuadrar para cenar/comer con unos abuelos/tíos en Nochebuena y luego con los otros en Nochevieja pero no sé qué coño ha pasado este año que se me plantan todos en casa en Nochebuena y luego todos a casa de mis suegros para la otra, T-O-D-O-S, aún estoy preguntándome qué he hecho para llegar a esto y todo me lleva a lo mismo, procrear. Veremos lo que sale de ahí.

Llegamos al temido momento, comprar regalos pa to quisqui. Desde hace unos años hemos adquirido la "buena costumbre" de hacer carta a sus majestades y digo buena porque cada año me cago más en la maldita carta. Resulta que se me olvidó ponerle la coletilla de "regalos posibles" y lo que me encuentro cada año es una carta para un superhéroe ricachón de éstos porque lo que piden son imposibles. Empezando por Mr. P y sus cacharros y acabando por mi querida hermana y la réflex, vamos una gozada de deseos, todo lo que se salga de ahí ya sé que les hará menos ilusión, así que me las tengo que ingeniar para buscar algo que quieren pero que no han puesto en la maldita lista. Ya he dicho que para el año que viene se acabaron.
Además de éstos que piden que me arruine, están mis padres/suegros, que te vienen con la frasecica de "si no me hace falta de ná, sólo vosotros" y ya te dejan claro que lo único que quieren es tenerte ahí todas las navidades. No nos engañemos, que menuda cara de cordero degollao me ponen cuando sacamos los regalos, esos que has tenido que rebuscar hasta última hora porque tienen de todo. Y sí, soy de las que el día 5 de Enero sigo buscando algo, cada año el mismo desastre.

Ya para terminar con las buenas costumbres navideñas, tenemos las de la listas de propósitos. Esto es como las colecciones que empiezan a anunciar el día 1, empiezan pero no acaban. Aún así parece que nos cuesta admitirlo y cada año cometemos el mismo error, repaso de todo lo que hemos hecho, ver lo que hemos cumplido, poner excusas para lo que no hemos hecho o simplemente no recordarlo y poner otra maldita lista de cosas que queremos hacer. Como somos masocas el año pasado las apuntamos en el blog, podéis ver el resumen en la entrada anterior, una pena. Eso sí, este año también va a ser el fin, no vamos a hacer ninguna lista ¿pa qué? si ahora tenemos la mejor excusa de todas para decir que no hemos cumplido, somos padres y no tenemos tiempo más que para ellos, así que con eso nuestro ego está salvado y nuestra conciencia también porque somos los mejores padres sacrificados del mundo mundial, ni adelgazar, ni empezar un proyecto nuevo, ni aprender un idioma…"¡na de na!"

Vamos que después de pasar estas fechas deberíamos ir todos juntos a terapia, sobre todo porque después de todo me encanta la navidad.


martes, 10 de diciembre de 2013

Querido pichacorta

Big Daddy con su pequeña HitGirl
Soy padre y hombre, Mr. P al habla obviamente, palabras que encierran miles de connotaciones pero cuando hablamos de tener una hija esas palabras adquieren un matiz más y es el de aguantar a un maromo a futuro. Y, ¿cuál es el problema? pues que conozco la fauna masculina que hay a través de muchos amigos y conocidos a los que les cortaría las pelotillas si el día de mañana saliesen con mi niña. Hablando en serio, está claro que quien tiene un hijo tiene un tesoro y como padres que somos nos encargaremos de protegerlos contra viento y marea, de cualquier cosa, independientemente del sexo. Quiero educar a mi hija para que tenga la suficiente cabeza para elegir con quien quiere y no quiere estar, pero como padre, mi trabajo es ponérselo difícil, si después de eso este personajillo aún quiere estar con ella, asumiré que la quiere de verdad.

¿Al menos no me diréis que no soy realista? Tengo asumido que cuando Chewy haya aprobado todo y salga con su matrícula de honor de la carrera (le dejo elegir la que quiera, buen padre ante todo), tendrá que empezar a pensar en el género masculino. Por si acaso se le ocurre hacerlo antes, voy mentalizándome y para que vea que sólo le pongo facilidades tanto a ella como a mi yo del futuro, hoy le dejo aquí las cosas claras al susodicho espécimen para que sepa por dónde van los tiros:
Querido pichacorta:

Si estás leyendo esta carta es porque el fruto de mi ser ha decidido que eres lo suficientemente bueno como para permitirte que estés a su lado, cosa que debes de saber no comparto desde ya, con 17 meses que tiene mi criatura y sin conocerte. A ti te ha tocado más que la lotería con ella, pero amigo mío, viene con el paquete completo, así que prepárate. Para mí, siempre serás el ladrón que ha entrado en mi casa, se ha adueñado del corazón de mi niña y para colmo quiere dormir en la cama con ella, solo dormir, cerraré mi mente y los ojos a lo que pueda ocurrir en esa cama y/o en cualquier otro lugar que se te ocurra (CABRONAZO).

Con esta premisa, paso a decirte cómo podemos hacer nuestra existencia más llevadera, tanto la tuya como la mía, porque vas a sufrir conmigo, tenlo claro.
  1.  Soy más viejo que tú por si no te habías dado cuenta - o eso espero, Chewy pon criterio por favor - así que estoy de vuelta. Eso quiere decir que cuando me digas que te llevas a la niña al cine o lo que sea que se estile, ya sé que tu mente ve un sitio óptimo para meterle mano. Abstente y si no lo haces que sea porque ella lo decida así.
  2. Ante todo entiende que me caerás mal y que te va a costar muchas derrotas a la XBOX de turno el que empiece a verte sin que me salga un tic en el ojo o se me hinche la vena.
  3. Soy un frikazo y me gusta enredar, no estoy desfasado como tu padre, por lo que si te pasas de listo con la niña de mis ojos, accederé a tus redes sociales haciéndome pasar por tí y te pondré en el mayor de los ridículos, y si esto no vale para hacerte sufrir, te colgaré de los huevecillos como un cerdo.
  4. Si alguna vez mi hija decide que es buen momento para traerte a casa más te vale que sea con la presencia de uno de sus progenitores. Esto quiere decir que nada de venir aprovechando que mi querida esposa y yo nos marchamos porque tengo cámaras en todos los ositos de la habitación de mi hija y un detector de capullos en la puerta.
  5. Si a mi mujer en un acto de querer complacer a su hija se le ocurre invitarte a comer, más te vale que seas el último en coger algo del plato, quédate agazapado como un conejillo hasta que se te ofrezca cualquier delicia de la mesa. Te lo aviso, con mi hija no se juega pero como te metas con mi comida tampoco atiendo a razones.
  6. Nada de vacaciones en familia, por todos los cielos, paso de tener que compartir mis días de asueto contigo y sé que tú también, así que nos haremos un favor mutuamente.
  7. El horario en casa es sagrado, si la hora de llegada son las 10 procura llegar una hora antes. Tengo mucha imaginación y no querrás que me tema lo peor.
  8. Si quieres que hablemos de algo, tienes una buena lista de películas de fantasía y ciencia ficción por ver, el blog te puede servir de referencia. Espera a ver mi opinión para poder seguirme la corriente aunque no estés de acuerdo. Como te guste Star Trek ¡estás perdido!
  9. Te seguiré en todas las redes sociales y como te vea postear o tuitear a otras chicas estás perdido, lo consideraré infidelidad. Cuando vengas de visita te revisaré el wassap para ver que no hablas con otra, no quiero que mi pequeña pase malos tragos, así que espero que no tengas problema en que te revise el móvil, si no tienes nada que esconder…por supuesto, nada de fotos guarras.
  10. Cuando estés con mi hija y yo esté delante, mirála solo a los ojos. Cual quier otro tipo de contacto visual será considerado como obsceno y tomaré medidas en consecuencia, así que imagínate si se te ocurre darle una palmadita en el culo, esa noche cenaremos cochinillo al horno. 
Si con todo y con esto sigues con mi pequeña te habrás ganado mi beneplácito y os dejaré ir a solas al cine, aunque yo que tú miraría para atrás de vez en cuando.
Mrs. P says: pobrecico mío ¡cómo va a sufrir! no le queda mili, si ya me chivaba todo lo que hacía mi hermana cotilleando sus fotos de tuenti con cara de indignado, no me quiero imaginar su yo futuro…¡agárrense los machos!

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Mix Tape

Minuto a minuto y sin que nos demos cuenta el tiempo pasa, sólo en precisos instantes de este viaje es cuando te da por parar y pensar todo lo que has vivido y lo que has aprovechado ese magnífico bien que es el tiempo. Es fácil oír conversaciones con la coletilla de "qué rápido pasa todo", no sé si siempre ha sido así pero desde que soy madre me parece que cada vez es más frecuente oírlo junto con "ains si hace nada era del tamaño de un guisante", en relación a la padawan.

Siempre he tenido una visión del tiempo algo alejada de la realidad, hasta hace unos años me parecía que no pasaba, que viviría en ese momento eternamente, que siempre sería una adolescente o siempre estaría estudiando o siempre viviría con mis padres, ¡hasta se me hacía eterno!. Como con todo, no te das cuenta que ha pasado una etapa hasta que sin querer te encuentras en la siguiente y no sabes ni qué ni quién te ha traído a ella ni si ha pedido tu consentimiento, pero ahí estás.

Y así es como una noche, después de una película que te hace pensar, te das cuenta que aquella chiquilla que ahorraba para comprarse un loro está ya muy lejos, que aquella hermana a la que cuidabas y dabas el biberón es ahora una mujercilla de casi 20 años, que has perdido muchas cosas en el camino imposibles de recuperar y ganado muchas que jamás te hubieras imaginado con 15 años, que eres la mujer y la madre de alguien y que a pesar que nadie te haya preguntado si querías cambiar en todo este proceso, el cambio te ha hecho feliz.

Algunas veces me gusta sentarme con Mr. P y sacarle algún momento pasado, me acuerdo de los viejitos de Up, es muy típico aquello de "te acuerdas cuando..." o "hace unos años estábamos...". Nos encantaría poder ver algunos momentos de pipiolos por un agujero o lo que es mejor, volver a nuestro yo del pasado y revivir algunos de ellos. Así que basándonos en la película que nos ha hecho escribir este post, hoy os presentamos algunos de esos instantes que nos hacen sonreír poniendo cara de tontorrones cuando nos acordamos. Hemos elegido sólo 12, queríamos ponerlos como una de esas grabaciones en cassette que hacíamos atentos a la radio para darle al REC cuando saliera la canción que nos gustaba, y aunque nos ha costado decidir porque tenemos grabadas miles de cintas en nuestra cabeza, hemos hecho una selección de greatest moments:



Si os apetece hacer vuestra cinta, os podéis descargar la plantilla aquí.


Y para terminar os recomendaré la película que me sorprendió haciéndome bajar un segundo de la realidad, The perks of being a wallflower. Para aquellos que no han visto la película sólo puedo animarles a que lo hagan, aunque parezca una película inicialmente para esas edades difíciles que comprenden la adolescencia, que también lo es, va más allá.


Ante todo te hace entender una verdad universal, somos así por la gente que nos rodea y ellos son los que nos hacen llegar a donde estamos. Así que aprovechamos para daros un mensajito de amor: Muchas gracias por estar ahí para nosotros, virtuales o no, sois parte de nuestra vida.

Para terminar, una canción del momento túnel en la película, es de lo mejor que hay.