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martes, 29 de octubre de 2013

Baby-led guarring o cómo hacer que la padawan coma (parte II)

Siguiendo con el relato que comenzamos aquí, hoy cerramos el ciclo por el que nuestra pequeña padawan ha pasado por el momento con el tema de la alimentación. Antes de nada nos gustaría recalcar que como bien nos habéis comentado en el otro post, cada uno hace lo que puede o le dejan estos miniseres, nada es mejor ni peor, simplemente ponemos lo que hemos vivido por si a alguien le puede servir o simplemente por contar nuestras historias como siempre.

Menudo cachopo que se va a meter la tia
Me gusta hasta la cuerda del fuet
Tras unos 3 meses en la segunda etapa, sobre los 11 meses fue cuando empezó a mostrar algo de interés por la comida. Sobre esta edad a la abuela le dio por probar un día si volvía a comer papilla (el escepticismo por el baby-led guarring por su parte era total), de manera que la padawan nos sorprendió y comió dándole en el rodalillo del gusto a la abuela y dejándonos con el culo al aire. Aquí fue donde flaqueamos, veíamos que ella sólo quería jugar y jugar con la comida, abanicar el pollo era su hobby favorito, lanzarlo por el precipicio de la trona se le daba de muerte y hacer el parabrisas en la bandeja era su experiencia religiosa. Aún así seguimos insistiendo, porque si ella es cabezona, sus padres más y por partida doble (o triple si veis el cabezo de Mr. P).

Aunque la atracción por la comida no fuera tan inmediata, sí que fuimos notando que su capacidad para agarrar cosas mejoró muchísimo rápidamente. Aprendió a manejar sus dedillos a base de coger trozos y tirarlos por el hueco de la trona y la mesa, deporte nacional en casa y además empezamos a notar que la comida ya se movía por su boca y masticaba sin atragantamientos.

Rutina de trabajo: mañana - pecho antes de irme a trabajar y desayuno de fruta con la abuela, comida - papilla dada por la abuela y pecho a mi vuelta, tarde y noche - empezamos a dejar poco a poco el sacaleches y a a darle de nuestras cenas.
Rutina de fin de semana: igual que etapa anterior, comida entera, en alguna salida le dimos papillas por asegurar que teníamos algo.
El sable-tenedor me mola más
Alrededor del año y poco fue cuando la vimos despegar comiendo de todo lo que caía en la mesa, lo cual no quiere decir que se lo comiera. Nosotros le ofrecíamos algo, ella lo probaba y si no le gustaba... "pa ti", eso sí, como le gustara allí que la tenías con ojillos de cordero pidiendo "máh, máh". Otras veces ni siquiera cogía lo que le ofrecíamos, así que no insistíamos, le dábamos otra cosa o nada. Así hemos seguido hasta la actualidad, aunque ahora le gusta pinchar con el tenedor cuando puede, así que le hacemos trozos y le vamos dejando que coma ella, a veces pincha y otras se harta y tira de mano.

En cuanto a comida, ya no nos cortamos, lo que haya para nosotros hay para ella, siempre con un poco de cabeza intentando quitar cosas muy saladas y picantes pero básicamente hay de todo: lentejas, pollo asado, cocido, pisto, pasta con gambas y calamares…lo que es dieta frikeriza XD

Rutina de trabajo: mañana - igual que en etapa anterior pero a mi vuelta de trabajo ya no quiere pecho, lo deja para después de la siesta o por la noche. Merienda y cena - comida normal y antes de dormir pecho.
Rutina de fin de semana: desayuna pecho y luego algo con nosotros. Comida, merienda y cena normal y después algo de pecho de postre si quiere.

Aún hoy recordamos con los abuelos la tabarra que nos dieron y la de veces que nos dijeron aquello de "claro, si le das pecho normal que la muchacha no quiera papilla". Nos miraban como si estuviéramos locos pretendiendo que la criatura comiera algo entero con lo pequeña que era. Puede que no comiera entonces y jugara mucho, pero ahora da gusto verla y hemos conseguido que los abuelos nos den la razón con estos "nuevos métodos de ahora" como dicen ellos. Esperamos que la cosa siga así.

lunes, 21 de octubre de 2013

Baby-led guarring o cómo hacer que la padawan coma (parte I)

Teníamos esta entrada en mente desde que Chewy cumplió un año, pero preferíamos madurarla para mostrar los avances ahora que La Fuerza ya no es su alimento principal y contar primero como nos fue con ella aquí.

Alrededor de los seis meses y poco empezamos con la famosa alimentación complementaria o cómo tocar los huevos cuando ya estás divinamente con la teta. La padawan empezó con la papilla típica de verduras con muchas ganas, tuvimos unos diez días en que todo lo que le ponías acababa requetelimpio, hasta que de golpe y porrazo decidió que aquello de usar el sable-cuchara como os contábamos aquí era una caca de la vaca de la tía Paca. En ese momento nos devanamos los sesos probando miles de recetas de verdura, pedimos consejos, dejamos el pecho para el postre en alguna ocasión para ver si comía, cambiamos horarios…miles de combinaciones a excepción de la que nos dijo la pediatra: que pasara hambre, por ahí no íbamos a pasar.

Ante el pasotismo de la padawan y el careto de "te metes el sable-cuchara por donde te quepa", empezamos a buscar información y a pedir recomendaciones, y surgió el tan de moda término baby-led weaning o guarring por cómo se queda la Trona de la Muerte con la padawan al frente. El concepto lo teníamos claro pero no la práctica, como todo, nos tocaba experimentar, y así es como todo empezó.

Chewy "la destructora de plátanos"
Comenzamos por lo más básico, algunas verduras cocidas cortadas de forma que ella pudiera agarrarlas y algún trozo de pollo, y constatamos lo que nos temíamos, de lo que come el grillo poquillo. La carne tampoco le llamaba mucho la atención, la miraba, la abanicaba, se la restregaba por la cara, igual le caía algo en la boca de refilón y ahí nos tenía con careto de "bien, bien, bien…" y al final caía por donde toda la comida, fuera de la trona, "ouch". Sobra decir que el método lo aplicábamos nosotros, la abuela no se atrevió sin supervisión, así que en la toma que yo no estaba le seguía dando la papilla de fruta con cereal que tan bien entraba.
Rutina de trabajo: mañana - pecho antes de irme a trabajar y fruta + cereal dada por la abuela, tarde - pecho, noche - pecho y algo en entero preparado para ella.
Rutina de fin de semana: pecho a discreción y en comidas nuestras algo que le preparábamos cocido.

Zanahoria y patata, sus dos preferidas al principio

  
Sobre los 7 meses y medio vimos en el blog de Eloisa, Una maternidad diferente, que impartía un taller en Oh La Luna, así que nos fuimos de cabeza. Allí nos quitamos algunas dudas y nos tranquilizamos un poco, entendimos que para nuestra joven padawan La Fuerza era muy fuerte y hasta el año ese era su principal alimento, poco a poco iría cayendo en las redes de la comida normal con lo que le ofreciéramos. Las ideas principales que nos llevamos:

  • Darle de comer lo mismo que a nosotros. Hasta ese momento, siempre le hacíamos alguna cosa cocida o a la plancha, pero cambiamos de estrategia y empezamos a ofrecerle todo lo que comíamos como nos recomendaron, cualquier cosa, procurando que probara las cosas poco a poco para ver posibles reacciones y sin mucha sal claro está. Las meriendas y cenas eran nuestro campo de experimentación entre semana y los fines de semana todo el día. 
  • Dejarla experimentar. El momento de la comida era como un ritual, le dábamos a ella, todos mirando atentos a ver qué comía y le íbamos dando a probar cosas directamente en la boca, la tensión se marcaba en el ambiente. Cuando empezamos a dejarla que tocara, que cogiera lo que quisiera de todo lo que le poníamos en su trona, se entretuviera con la comida en un ambiente más relajado, sin presión…es decir, cuando pasamos de su culo, la jodía empezó a comer. 
Rutina de trabajo: igual que anterior pero para merendar le ofrecíamos algo que tuviéramos y cenar le dábamos cereales con la leche que me iba sacando en el trabajo y el fin de semana.
Rutina de fin de semana: pecho a discreción y parte de nuestras comidas.

Chuperreteando chuleta en su cumple- 9 meses

Hasta aquí la primera parte de nuestra experiencia, la tercera y cuarta etapa las dejamos para otra entrada para no aburrir demasiado. Antes de acabar queremos aprovechar para dar las gracias a todos los consejos y ayuda que nos brindaron las taradas del 2.0, en especial Batmami con sus trucos de papillas y Solomillito con toda la información y vídeos de la rana y el baby-led weaning, aquí tenéis una entrada suya con unos enlaces muy interesantes también. ¡Gracias chatungas, sus queremos!

sábado, 16 de marzo de 2013

En una Galaxia muy muy cercana (segunda trilogía)

Tras la trilogía de precuelas que lanzamos a principios de año donde contábamos como Abu-Wan Kenobi iniciaba su andadura entrenando por las mañana a la joven padawan mientras la MadreJedi se iba a batallar con el Canciller Supremo de la República de Vomistar, hoy cerramos la saga con la trilogía original.

Pongámonos en escena, dos meses después del establecimiento del Imperio Galáctico de la Alimentación Complementaria, la joven padawan ha sucumbido al lado oscuro de la Fuerza y sigue recibiéndola a través de su recipiente tetil. Abu-Wan Kenobi no cesa en su entrenamiento y sigue enfrentándose a su aprendiz día a día en una batalla de sables-cuchara. Así empieza nuestra historia en una galaxia muy muy cercana…


EPISODIO IV: La Guerra de las Verduras
En los comienzos de la era del nuevo Imperio Galáctico, la pequeña padawan había empezado muy confiada con sus nuevas habilidades con las frutas, el plátano y la pera le pirraban y Abu-Wan se veía feliz como una perdiz porque el entrenamiento de sable-cuchara estaba dando muy buenos resultados. Sin embargo la emperatriz pediatril dispuesta a erradicar la Fuerza o al menos disminuirla, nos recomendó a los padres Jedis empezar con el entrenamiento de la padawan en el manejo de las verduras a través del sable-cuchara.

Tras varias ingestas inocentes, la joven descubrió que aquello se iba a hacer permanente y volvió a sucumbir al lado oscuro de la Fuerza junto con la fruta, misión que le seduce mucho más. Los padres Jedis no desisten en su intento y han decidido introducirlas en su universo a través del baby-led weaning o lo que es lo mismo, meterse el sable-cuchara por donde nos quepa y que la padawan use su poder interior para coger de todo. Por ahora durante la hora del festín, la padawan se sienta en la estación espacial conocida como Trona de la Muerte y destruye todo lo que se le pone por delante, ya sean brócolis rebeldes o zanahorias tenebrosas a los que somete a una dura tortura, lo de comer está aún por ver.

EPISODIO V: El imperio a dos patas
En este último mes hemos sufrido una gran evolución en las habilidades de Chewy, el entrenamiento Jedi ha pegado un gran cambio y si bien hace un mes disfrutábamos de momentos de paz mientras ella se entretenía en su base repleta de amigos con los que disfrutar, ahora sólo quiere usar su poder para levitar hacia sus padres Jedis y encaramarse a ellos para mantenerse en pie con sus potentes piernacas.

Pero no sólo se conforma con levantarse, no, además se nos ha unido a la Alianza Rebelde obsesionada por dirigirse hacia el PC del salón y tomar posesión de todo lo que allí se encuentra. De este modo y combinando pasos de wookie patizambo, agarrada a uno de sus progenitores se dirige hacia su tesoro para aporrear teclado, zarandear ratón y luchar contra el monitor. En este punto, el maestro padre Jedi entra en erupción y le muestra a la pequeña que está dominada por el lado oscuro alejándola de él inmediatamente.

EPISODIO VI: El insomnio del Jedi
Al caer la noche en el interior del palacio frikal llega el temido momento por los padres Jedis, el momento del sueño. La estrategia de ataque para ello está formado por baño, masajes varios y finalmente comando de asalto tetil, tras lo cual llega el momento de relajación suprema con músicas celestiales y a sobar. Funcionar, funciona, sin embargo cuando la rebelde se queda sola en su cuna empieza el combate que lleva a que cualquiera de los padres Jedi empleen todo su esfuerzo para calmar a la padawan y dejarla otra vez en estado de relajación.

Tras varios duelos y cuando los progenitores se meten en su nave rumbo a la galaxia de los sueños se percatan de los sonidos de Chewy lo que les obliga a bajar varias veces de la misma para atenderla. Todo esto con una frecuencia máxima de unas 2 horas el mejor de los días, con lo que la nave nunca acaba de arrancar y los padres, especialmente la madre Jedi (todo sea dicho) permanece en un estado de zombi perpetuo lo que la lleva a escribir entradas de esta calaña. Un poquito de compasión por ella.