martes, 30 de octubre de 2012

Let's get Ready to Rumble!

El viernes por la noche me dispuse a disfrutar de mi primera jornada de niñero en solitario. La verdad es que tenía un poco de canguelo, porque nunca sabes lo que puede pasar, cuando menos te lo esperas, viene Murphy y te la lía parda.

Así que a las nueve llegó la hora de la verdad y el speaker dentro mi cabeza (estoy un poco pa'llá) comenzó a narrar:

En la esquina izquierda, con un peso de 6 kilos 400 gramos y con pijama rosa de Barbapapá, la 2 veces campeona de mocos "Chewy". En el rincón contrario, con un peso de Aham Aham Kg. y 200 gramos el aspirante al título de padre, Misteeeeeerrr Pacman (aplausos y vítores).

Suena la campana y Chewy empieza a atacar con unas babas que inundan su pijama, Mr. P contrarresta con un rápido secado con kleenex y pasa a tomar la ofensiva con unas pedorretas y unas muecas que empiezan a mermar a su contrincante, ¿qué es eso que asoma en su cara?, siiii, es una sonrisa.

Tras una rápida combinación de cucú-tras y dónde-está-tu-nariz que Chewy ha esquivado con una perfecta cara de indiferencia, la pequeña púgil empieza a arrancar la motocicleta y a hacer aspavientos con los brazos, Mr.P se echa a temblar, es su conocido golpe "La Ravieta de la Muerteeee". Mr. P reacciona rápidamente y la agarra con fuerza dispuesto a zarandearla, pero se ve la indecisión en su cara, es hambre, es sueño, no sabe cual será la mejor baza para vencer a la pequeña, por lo que sigue con el zarandeo, y parece que la ha noqueado: 1,2,3,4,5,6,7,8… y cuando todos creíamos que era una clara victoria por KO, Chewy se levanta y más rabiosa que nunca.

Chewy  lanza un poderoso llanto que bloquea la mente de su rival durante unos segundos, pero parece que Mr.P lo tiene claro, la única forma de ganar este combate es usar su golpe secreto, "La Tetilla de Plástico". Toma carrerilla enchufando "La tetilla de plástico" en todos los morros y Chewy se empieza a tambalear. Señores que combate. No habíamos visto nada parecido en años.

Mr.P está decidido a finalizar este combate cuanto antes y le asesta una poderosa nana contra la que Chewy no puede hacer nada, esto está terminado. La pequeña boxeadora cae en redondo  y el arbitro declara campeón a Mr.P.   

Ha sido una noche memorable que los espectadores guardarán en sus retinas hasta el fin de los tiempos.

En realidad la noche fue un coñazo en el que la jodía no me dejó hacer nada. Pero me lo paso teta montándome mis películas.

Mrs. P. says: pobre mío, como se le va la olla. En fin le dejaremos que crea que ganó el combate aunque la realidad es la siguiente: biberón tomado a la mitad, llamada a la señora porque no sabe que hacer con él, si se lo da, si lo guarda o qué, llantos que impiden que juegue a la Xbox como tenía planeado, ni un cierre de ojo de la niña y finalmente ambos dormidos en el sofá noqueados. Ese es el panorama que me encontré a la vuelta, menudo combate!

jueves, 25 de octubre de 2012

Síntomas de madre

Con el fin de hacerle el versus a Mr. P, hoy os traigo los síntomas de madre, aunque con un poco más de sorna para no sufrir de un empacho por consumo de sentimentalismo. Seguramente muchas de las que lean esto pensarán inmediatamente que una mujer ya es madre desde el momento que el churumbel sale por donde debe salir o incluso antes cuando el reloj biológico hace tic-tac y siente esa necesidad de tener en brazos a un miniyo. Pues bien, esto puede ser así efectivamente porque el instinto natural de una fémina es éste, pero hay ciertos síntomas que uno puede observar que demuestran que una se ha convertido al 100% en una madre, presten atención al reportaje a lo Félix Rodriguez de la Fuente.

Cuando la fémina incorpora un nuevo ser a su manada, no sólo incorpora una nueva vida sino que trae consigo una serie de rituales inconcebibles para una mirada no adiestrada en estas labores. El primero de ellos es la faceta de "reconocimiento de deposiciones", léase vulgarmente "hurgar en la mierda", basado en mirar y analizar con todo detalle lo que sale por el ano del primogénito o primogénita con el único fin de asegurar que "como come el mulo caga el culo", es decir, que está echando lo que debería echar. Esta ceremonia puede ser observada por el líder con cierto reparo o incluso asco al principio, pero poco a poco irá participando de la misma con total naturalidad, todo sea por el bien del hijo en común.

Relacionado con el maravilloso mundo de los excrementos, tenemos a los primos hermanos, los regüeldos, fenómeno que puede llegar a maravillar según la intensidad con la que consiga el renacuajo expulsarlos. Sin embargo, para la nueva madre, éste como cualquiera de los otras cosas que salen hacia afuera del niño, puede llegar a quitar el sueño hasta que se logra satisfactoriamente. Y aquí es donde se demuestra la capacidad que tiene la susodicha para buscar miles y diferentes posturas en la red en la que se mueve, para conseguir el preciado bien: BUUURPP. Hasta entonces nadie descansará tranquilo en el hogar.

Otro método infalible para reconocer que la hembra ha dejado su estado anterior y ha pasado a formar parte del conjunto de madres preocupadas por sus pequeños retoños, es el comportamiento que presenta frente a la alimentación del recién llegado. Es común observar como la mujer se obceca una y otra vez en que el cachorro coma y recoma hasta que reviente, da igual que el pequeño se retire o que esté como un tonelillo, ella lo intentará una y otra vez hasta que se termine todo y más. Esta tendencia no se abandona con el paso de los años, no se engañen, normalmente como todas las manías de una madre irá a más, llegando al estado abuelil en el que siempre acabará cualquier comida preguntando a los hijos/nietos/biznietos: "hijo, ¿te has quedao con hambre? ¿te frío un huevo?".

Si seguimos indagando en el arte maternal, encontraremos que otra de las dinámicas incluidas en la vida familiar es la de "abrigamiento del crío" donde se tratará que el mismo no sienta ni un ápice de frescor en su pequeño cuerpo, sea la estación que sea, poniéndole más capas que una cebolla. No importa que el termómetro marque 40º a la sombra, la mamá siempre estará preocupada porque puede que el niño tenga frío, así que sumará una capa de "por si acaso" a la indumentaria del espécimen. Absténganse de apearla del burro porque para eso es su hijo y solo suyo.

En cuanto a la puesta en común con otras de su género, la manera de proceder es sencilla, encontraréis cómo cada una tiene un bebé mucho más guapo que el resto, que duerme mucho mejor, que come como nadie y que no llora nunca, síntoma de una madre inmejorable. La nueva madre puede verse abrumada en esta coyuntura, pero pronto aprenderá que se trata de una escena que se montan las más experimentadas para jactarse de su condición de vieja gloria de la maternidad.

Podríamos seguir exponiendo miles y miles de síntomas pero lo dejaremos aquí para que el documental no deje dormido a sus lectores como en los de La 2. Si tras estos puntos, usted es incapaz de reconocer una maternidad, aquí le dejamos unas cuantas "Frasecicas de madre primeriza" para que no haya lugar a dudas:

- Ay! pobrecica mírala cómo duerme.
- Uhhhhh qué frío hace, arrópala bien anda!
- Es que este niño no come ná!
- Ole mi chico que eructo!!

Mr. P Says: Que manía con freírnos huevos! Acaso voy yo por ahí pinchando tetas! [chistecico malo de padre].
Aunque haya un tono jocoso en el artículo, he de ratificar cada uno de estos síntomas. Me gustaría añadir una frase que ella no ha puesto aquí, que es más una respuesta a cuando la niña caga y yo le digo el tufo que me está llegando, ella siempre me dice: "Las cacas de bebe no huelen", a lo que yo respondo con cariño, "mis cojones!, no huelen".

martes, 23 de octubre de 2012

Síntomas de padre

La paternidad no es algo que te llega de repente, técnicamente lo hace con la llegada del pequeño minitú pero la realidad es que la vas percibiendo poco a poco, como un resfriado, varios son los síntomas. Yo estoy empezando a notar dentro de mi un proceso de transformación cual hombre lobo con ralentí, porque no es algo que seas capaz de asimilar de la noche a la mañana como le suele pasar a las madres con su instinto, los hombres, por lo general somos un poco más cazurros y tardamos algo más en darnos cuenta de las cosas.

La primera cosa de la que te das cuenta y más evidente para todos es la reducción de tu tiempo libre, por no decir anulación. Ya no tienes tanto tiempo para echar una partidita a la consola (soy un padre de los de ahora), o quedar con los amigos, el ir al cine o cenar es harto imposible. En los primeros meses el poco tiempo libre que puedes sacar (si es que puedes) lo inviertes en mal dormir o mal comer.

Otro hecho particular es que por fin te desaparece la capa de invisibilidad que antes te rodeaba y pasas a ser un miembro más de esta nuestra comunidad y aquellos vecinos que antes antes ni se dignaban en mirarte, ahora se paran y te cuentan lo mal que le han ido las vacunas a sus hijas y lo malitas que han estado, y la verdad es que me importa exactamente lo mismo que antes de ser padre.

Un tercer síntoma de lo más empalagoso son las abuelas. Nuestras madres se vuelven totalmente locas, y sobre todo si es el primero. Antes no es que estuviesen muy bien, pero el subirlas de categoría las ha rematado y puede que este grado de locura nos lleve "cara alante", esperemos que con el tiempo y unas pocas dosis de nieta se les vaya pasando.

La Cuarentena y la depresión post parto, los innombrables. La primera la cura el tiempo, una cena romántica, tu mejor ropa y una buena jornada de flirteo, para la segunda solo ayudan el cariño y la compresión, aunque puede que un buen pichazo también ayudaría, es broma, padres eso ni lo menten por su seguridad personal.

Si por algun casual decides ir a comer a un restaurante, vas con el mismo miedo del que va a una entrevista de trabajo. Rezas porque la niña no se despierte y si lo hace y llora, empiezas a sudar y mirar a todas partes sintiendo la mirada de todo el restaurante que se gira para opinar sobre qué coño hace una niña tan pequeña en el restaurante o porque eres tan incapaz como un mono de hacerla callar (o por lo menos es lo que pienso yo que piensan).

También te cambia tu actitud ante la vida, ahora tienes una cosita que depende de ti y a la que tienes que proteger, por lo que sueles estar preocupado más tiempo del que antes ni te podías ni imaginar por cosas que ni te podías pensar que te preocupasen. Quien en su sano juicio se puede preocupar por los mocos, pues yo, porque si los tiene la peque no come o vomita o no duerme bien y la verdad es que el Euribor comparado con esto, ahora me parece una solemne tontería.

Y si usted padece todos estos síntomas puede llegar a pensar por qué la gente sigue queriendo reproducirse intencionadamente, no es raro en algunos momentos de debilidad humana. Sin embargo, no es necesario que acuda a ningún médico ni consulte a su farmacéutico, la respuesta a esto es tan sencilla como mirar a su nuevo +1, es inexplicable para mi contar el sentimiento que se despierta en mi interior cuando veo esto:


Para otra persona a lo mejor es simplemente una imagen, pero para mi es algo que no se puede definir con palabras, o puede que si, amor. Esto es lo que me convierte en padre.

Mrs. P says: ains 5 días de asueto sin ir a trabajar y con su niña y se me pone sentimental, no me extraña nada. Sólo te puedo decir una cosa mi amor, te echaremos mucho de menos mañana!!